Alimentación adecuada para roedores: la base de una vida sana

Los roedores son mascotas cada vez más presentes en los hogares, pero también unas de las más incomprendidas a nivel nutricional. Una alimentación incorrecta puede provocar problemas digestivos, dentales y una reducción significativa de su calidad de vida.

Cada roedor tiene necesidades diferentes

Aunque a menudo se agrupan bajo el mismo concepto, no todos los roedores comen lo mismo:

  • Conejos y cobayas: herbívoros estrictos

  • Chinchillas: dieta muy controlada y baja en grasas

  • Hámsters y jerbos: omnívoros con predominio vegetal

Adaptar la alimentación a cada especie es fundamental.

El heno: el pilar de la dieta

En el caso de conejos y cobayas, el heno debe representar la mayor parte de su alimentación diaria. Ayuda a:

  • Desgastar correctamente los dientes

  • Mantener un tránsito intestinal saludable

  • Prevenir problemas digestivos graves

Debe ser fresco, de buena calidad y estar siempre disponible.

Verduras frescas y alimentos complementarios

Las verduras aportan hidratación y micronutrientes esenciales, pero deben introducirse de forma progresiva y controlada. No todas son aptas, y los excesos pueden causar desequilibrios.

Los piensos específicos deben ser:

  • Adaptados a la especie

  • Sin azúcares añadidos

  • Con ingredientes claros y naturales

Evita errores comunes

  • Mezclas con semillas en exceso

  • Snacks azucarados o con miel

  • Pan, cereales procesados o restos de comida humana

Estos productos pueden resultar atractivos, pero son perjudiciales a medio y largo plazo.

Conclusión

Una buena alimentación es el mayor acto de cuidado que podemos ofrecer a nuestros roedores. Conocer sus necesidades y elegir productos adecuados marca la diferencia entre simplemente “alimentar” y cuidar de verdad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *